La Antártida se presenta como un territorio único y clave para el futuro del planeta. Actúa como un laboratorio natural donde los científicos estudian el cambio climático a través de los registros de sus capas de hielo, que reflejan la historia atmosférica de miles de años. El deshielo de glaciares y plataformas de hielo evidencia transformaciones ambientales con impacto global, como la subida del nivel del mar y cambios en los sistemas climáticos.
