Una de estas rutas senderistas es el recorrido que desde Quintanilla-Escalada sigue el curso de agua por el fondo del Cañón del Ebro, que en esta zona muestra uno de sus tramos más aislados y espectaculares. Al poco de comenzar la ruta nos vamos a encontrar con un singular elemento de la arquitectura industrial: el acueducto metálico de principios del siglo XX por el que salva el curso del Ebro el canal que alimenta la Central Hidroeléctrica de El Porvenir.
