Cristóbal Purchinela se enfrenta, con mucha ironía y humor a los poderosos, los fantasmas cotidianos que nos acechan e intimidan y también a los enigmas que nos atrapan sea cual sea nuestra condición: el mal y la muerte. Los números se enlazan al ritmo de la música en directo del violoncello, el órgano de manivela y el propio retablillo.
